El lavado de cabello es una de las rutinas más integradas en la higiene personal. Un procedimiento que hacemos casi sin pensar, pero que beneficia enormemente a nuestra salud capilar. Cada persona se lava el pelo a su manera y puede ser que lo esté haciendo de forma incorrecta. En este sentido, hay que tener especial cuidado al lavar el cabello tras pasar por un injerto capilar
Esta es una de las principales dudas que surgen en nuestros pacientes cuando se someten a una intervención capilar. Por esa razón, en este artículo hablamos de cómo lavar correctamente el pelo, así como de la mejor forma de tratar tu pelo después de un injerto. Cuidar bien tu pelo puede suponer la prolongación de su vida, ¡descubre cómo!
Frecuencia lavado injerto capilar
Para una gran proporción de personas, las duchas diarias suponen también un lavado de pelo diario. Es un hábito que no aconsejamos, ya que eso provoca que el cabello tienda a ensuciarse más. Nuestro pelo está protegido por aceites naturales y al lavarlo diariamente, estos se sobreproducen, haciendo que el pelo esté más graso y, por lo tanto, sucio.
Es recomendable, pues, al igual que en el caso del uso de planchas de pelo, se deje un poco de espacio. En el caso de la higiene del pelo, se debería dejar al menos un día entre lavados. Así, la producción de los aceites será la adecuada y el pelo no va a crear dependencia al champú. En el caso de los tratamientos capilares, la frecuencia de lavado tras el injerto capilar va a ser distinta.
En los primeros días posteriores al injerto capilar, la zona receptora necesita mucha hidratación, por lo que es necesario pulverizarla cada quince minutos. A partir del tercer día, el ritmo de hidratación disminuye, pero es necesario que los pacientes se laven el pelo al menos una vez al día hasta que las costras desaparezcan, que suele suceder entre siete y diez días después de la operación.
¿Cómo lavar el pelo correctamente?
Lavarse el cabello no implica, simplemente, enjuagar el cabello con agua y luego aplicar el champú y aclarar. Para estimular la circulación de la zona y, por ende, conseguir un pelo más sano, es recomendable mojar de forma correcta todo el cuero cabelludo para luego realizar un pequeño masaje antes de usar el champú.
También, es importante repasar todas las zonas, ya que las orejas y la nuca suelen ser olvidadas, pese a ser una de las partes más transpirables del cuero cabelludo. No hay que tener prisa con el lavado, dado que se recomienda que el champú se deje un tiempo sobre la cabeza, El aclarado deberá ser generoso, tanto en tiempo como en agua, que preferiblemente deberá ser tibia o fría.
Sobre cómo lavar el pelo después de un injerto capilar, una vez el pelo haya crecido y se encuentre en su estado óptimo, el proceso de lavado será el tradicional, pero en los primeros días, se tienen que tomar unas medidas especiales a fin de conseguir que la zona receptora esté lo más sana posible para que el pelo injertado pueda crecer sin complicaciones.
A las 24 horas de la operación, se tiene que usar un champú antiséptico, aplicado solo con la parte superior de nuestros dedos en el área donante. Se realizarán movimientos circulares y suaves y no se podrán tocar los injertos. De dos a seis días después, se recomienda usar una brocha para hacer espuma y realizar un repaso suave sobre el pelo injertado, mientras que las yemas de los dedos seguirán tratando la zona donante.
A partir del séptimo día, los dedos ya pueden tratar con champú antiséptico todas las partes del cuero cabelludo con suavidad y cuidado. Al tocar tanto la zona donante, como la zona receptora, es posible que en los dedos se queden restos de pelos o costras; algo que es sumamente normal. Cuando las costras hayan desaparecido, se puede pasar a utilizar un champú con pH neutro.
El secado después del lavado: otro factor importante
El secado es otro paso muy importante para cuidar la salud capilar. La mejor forma de secar nuestro pelo es enrollar una toalla de microfibra o algodón alrededor de él. Las planchas y los secadores se pueden usar, pero no se recomienda que estén a temperaturas muy altas, ya que pueden acabar deteriorando el cabello. Se puede usar un protector térmico para defender el pelo lo máximo posible.
Para secar el cabello injertado, se prohíbe el uso de secador después de la operación, ya que se pierde la sensibilidad de las zonas tratadas, por lo que es difícil reconocer si el aire del secador está demasiado caliente. En su lugar, se recomienda dejar secar el cabello al aire, usando toallas suaves y en vez de frotar, presionar suavemente por las diferentes partes del cuero cabelludo.
Pelo limpio y sano con el Dr. Jacobovski
El Dr. Bruno Jacobovski es conocido por ser uno de los mayores médicos especialistas en la medicina capilar. Cuenta con un gran número de casos exitosos de injerto capilar que prueban su trabajo y su buen hacer.
Ahora que sabes cómo lavar el pelo correctamente, puedes comprobar que no es un proceso complicado, pero se necesita poner atención, sobre todo tras realizar un injerto capilar. Si estás pensando en realizarte este tipo de intervención y sigues teniendo preguntas, no dudes en concertar una cita gratuita con nosotros para aclarar cualquier cuestión sobre tu pelo y el tratamiento. ¡Te esperamos!